Octavos de final: Francia – Nigeria y Alemania – Argelia

Tercer día de octavos de final. Los equipos se la juegan, todo o nada. Los dos equipos africanos que han pasado la fase de grupos luchan por una posición en los cuartos contra dos clásicas del fútbol europeo y mundial.

Francia – Nigeria (2-0)

Mal partido de los dos equipos en el primer partido de la tercera jornada de los octavos de final. Hubo ocasiones en los dos bandos, algunas incluso claras, pero entre el portero de Nigeria y el poco acierto de los delanteros, especialmente Benzema, mantuvo el marcador a cero durante buena parte del partido. Sólo dos jugadas aisladas en el 80′ (marca Pogba al rematar un centro que el portero no resuelve acertadamente) y el 92′ (en propia puerta de Yobo en un pase de la muerte desde la derecha).

Francia había ofrecido una buena imagen el los partidos anteriores, sobre todo en las goleadas a Honduras y Suiza. El equipo ofrecía confianza de cara a la fase de eliminatorias, y nada hacía presagiar el mal juego ofrecido ayer. El único jugador salvable fue Valvuena, que aunque acelerado en algunas fases del partido, sabía mover el balón y animaba a sus compañeros a tocar y jugarla.

Nigeria tampoco jugó especialmente bien. Lo más justo que se podría decir sobre ellos es que consiguieron dominar en algunas fases del partido, pero jugaban en impulsos. Podían llevar el juego 10 minutos tocando y buscando puerta, y luego desaparecer completamente un cuarto de hora, sin salir de su campo. Además, la presión no existía. Los delanteros avanzaban andando, sin dar sensación siquiera de querer robar el balón. Si hubiesen jugado contra alguna selección a la que le gustase llevar la iniciativa, podrían haber estado juntos en su campo toda la primera parte. Sólo los primeros minutos de cada parte jugaron con la intensidad necesaria, el resto del partido fue un «haber qué pasa» incesante. La intensidad en defensa y ataque con la que salían des vestuario parecía difuminarse a los pocos minutos.

El jugador más destacado de los africanos fue sin duda su portero Enyeama, que tuvo alguna intervención meritoria. Una pena que en el primer gol estuviese poco acertado, saliendo con una mano a un centro y dejando el balón muerto y franco para el delantero.

Alemania – Argelia (2-1)

Después de la derrota de Nigeria, le tocaba el turno al último equipo africano con posibilidades de llegar a cuartos. En frente una Alemania que había destrozado a Portugal en el primer partido pero que había bajado el rendimiento en los siguientes.

Argelia se armó perfectamente en el campo. Sabía lo que tenía que hacer, y los jugadores mostraron una determinación y entrega envidiables para cualquier selección. Esperaron atrás cuando era necesario, y ejercían una presión asfixiante sobre los germanos, que conseguían jugar el balón pero con mucha dificultad.

En ataque los argelinos rompían en velocidad, desarmando la defensa rival. Tanto con balones largos como tocando y entrando por banda, sabían los puntos débiles alemanes y no dudaban en explotarlos. Toda una clase de táctica por parte de su entrenador, que se notaba que había preparado el partido a conciencia, sabedor de lo que se jugaban.

Pero para mí el gran destacado del equipo de verde fue su portero M’boli. Sus paradas mantuvieron a su selección con posibilidades de ganar durante los 90 minutos. Una en especial fue espectacular, estirada a mano cambiada a un tiro lejano que se metía por la misma escuadra.

Alemania, por su parte, jugaba como sabía. Müller llevaba el peligro en cada balón que tocaba. Es impresionante la capacidad de este jugador para crear peligro a los rivales. El resto del equipo ayudaba, pero hasta Özil estuvo desaparecido la mayor parte del tiempo, salvo en alguna acción individual.

También el portero tuvo gran impacto en el partido. Neuer ha mostrado como ofrecer confianza absoluta a su defensa. Ya no hablo de su habilidad bajo palos, sino de algo mayor. Los balones aéreos no supusieron peligro, sabía salir sin problemas. Sobre todo mostró su determinación y seguridad en los balones largo. Cada vez que Argelia buscaba la espalda de la defensa alemana, allí estaba el arquero. Ya fuera de cabeza, arrastrando o sacando el balón jugado, mostraba su habilidad, lo que para mí lo convierte en el portero más completo que existe ahora mismo. Incluso dio una asistencia impresionante en un saque de bolea que dejaba sólo a Müller, aunque no consiguió resolver.

Con el 0-0 se llegaba a la prórroga. Argelia estaba destrozada físicamente, con varios jugadores con molestias, debido al gran desgaste físico. Alemania, al contrario, estaba relativamente fresca y desde luego mucho más entera que los africanos. Así pronto llegó el primero, obra de Schurrle de tacón, después de un centro desde la banda. Parecía que era el fin, pero los argelinos no se rendían. Incluso cuando llegó el segundo, de Özil, con la defensa que ya ni correr podía. Aún así lograron el de la honra, un minuto después, obra de Djabou, al final de la prórroga.

Gran partido de los dos equipos, donde se demostró que Alemania es un rival terrible aunque no realice su mejor juego. Su rival en cuartos es Francia, que seguro no las tienen todas consigo ahora mismo



m0uch0

Vivo para la informática, entreno para la Super Bowl y me crié con la Super Nintendo. Intento escribir sobre tecnología en http://cafedixital.com y de deporte en http://bloginterference.com

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