Videojuegos de deportes (V). Fernando Martín Basket Master

fernando martínVamos con un juego made in Spain: Fernando Martin Basket Master.

En el caso que nos ocupa, este juego ha pasado a la historia por varios motivos.

En primer lugar por el deportista que le da nombre, el malogrado Fernando Martín Espina (Madrid, 25 de marzo de 1962 – Madrid, 3 de diciembre de 1989), todo un mito del baloncesto en España hasta la hornada del 80, siendo pionero en jugar en los Portland Trail Blazers de la NBA (https://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Martín_Espina).

En segundo lugar, porque fue diseñado por una empresa española, Dinamic, puntera por aquellos tiempos tanto en el desarrollo de videojuegos como la mítica serie Army, Navy y Artic Moves como en la adaptación y distribución de los de compañías extranjeras.

También tiene su leyenda debido a un supuesto caso de apropiación intelectual ya que aprovecharon la beta de unos jóvenes programadores (Gonzalo y Julio Martín), con serias limitaciones y crearon el juego otorgándole tan solo a Julio Martín el crédito de la parte gráfica (http://www.elspectrumhoy.es/la-beta-de-fernando-martin-basket-master/).

Polémicas al margen, Dinamic tenía como idea original contar con la presencia de alguna figura destacada del deporte y pensaron en una confrontación Real Madrid vs FC Barcelona. Para ellos contactaron con Fernando Martín y Juan Antonio San Epifanio “Epi”, éste último declinó la oferta y sólo se usó la imagen del madrileño.

fernando martínCentrándonos ya en el juego, que se desarrolló para ordenadores de 8 bits (MSX, ZX Spectrum, Amstrad CPC), la entrada era bastante divertida con Fernando Martín haciendo girar el balón sobre un dedo mientras mostraba una brillante dentadura.

Contaba con la posibilidad de jugar contra otro jugador humano o contra el ordenador, además permitía seleccionar el nivel de la máquina, poner tu nombre y seleccionar las teclas o el joystick para jugar.

Los gráficos eran similares a los juegos de la época, destacando la animación de los aficionados cada vez que metías una canasta y el movimiento de la red. Puntuaba 2 los triples y 1 el resto de lanzamientos. Podías hacer ganchos y tres tipos de “mates”: hacia delante, de lado y hacia atrás. Una peculiaridad eran las repeticiones a cámara lenta y ampliada (demasiado lenta quizás).

fernando martínTambién se podían realizar robos de balón y tapones, aunque éstos eran un tanto sui generis pues el jugador siempre se quedaba con el balón en la mano y parecían más un robo que un tapón.

Los tiros libres tenían una particularidad, siempre era un lanzamiento y encestaras o no la posesión pasaba al jugador contrario.

La jugabilidad estaba bastante lograda y en el nivel más duro no era nada fácil ganarle a Fernando Martín (de hecho pocas veces recuerdo haberle ganado).

El partido comenzaba con un salto entre dos un tanto peculiar pues el balón aparecía botando en mitad de la pista y ambos jugadores en cada área respectiva. Tenías que estar muy vivo para conseguir la posesión de la primera jugada porque, en muchos casos, era clave para ganar.

También tenía en cuenta el campo atrás y las faltas personales (un máximo de 5) tras agotar las cuales se daba por finalizado el partido y por perdedor al jugador eliminado. También había dobles y fuera de banda así como una barra de energía que, según estuviera más o menos completa había más probabilidades de que el tiro fuera bueno.

fernando martínHabía un truco para ganar a Fernando y era correr a su lado cuando entraba a canasta y cuando se levantaba para machacar ponerse justo delante para que hiciera falta, así acababas eliminándolo.

Un juego que recuerdo con mucho cariño y que fue el comienzo de una serie de adaptaciones deportivas que contaron con la imagen de figuras españolas con mayor o menor acierto y éxito.



pimendez

Hijo de la derrota y el alcohol, sobrino del dolor, primo hermano de la necesidad

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *