Que fue de… Kenny Green

Estamos en tiempo de playoff de ascenso a la ACB.

COB y Breogán se juegan en un temible playoff la posibilidad de ascender a la ACB.

Desde bloginterference queremos inaugurar la sección de ‘Que fue de…’ con uno de los hombre que fue clave en el, hasta hoy, del último ascenso a ACB del equipo celeste.

Se trata de Kenneth Anthony Green, más conocido como Kenny Green. Un ala-pívot que llegó a España en el año 1992 de la mano del CB Cáceres.

Kenny Green ejecutando su mejor arma. El mate

 

 

Kenny Green fue uno de los jugadores más espectaculares que hayan pasado por la ACB desde su fundación. Tenía un físico absolutamente espectacular, todo fibra y músculo. Y un salto vertical impresionante, que le permitía colgarse del aro con enorme facilidad. Con el tiempo le fue añadiendo un tirito de 3-4 metros que le hacía imparable. Excelso reboteador y taponador y muy competitivo. Su único problema era la rodilla, problemas que realmente le atormentaban.

No entró en el ‘draft’ ni jugó un minuto en la NBA y pasaba inadvertido en el Dijon cuando Manel Comas le reclamó para sustituir a César Portillo en Cáceres.

Después pasó por el CAI Zaragoza (93-94), Tau (94-97), donde aderezó el currículum con títulos (una antigua Recopa y una Copa del Rey) y buenos contratos. Tras un paso por Turquía, sus problemas de rodilla empezaron a ser graves en Granada, donde ejerció de temporero en el 98. A continuación recaló en el Breogán, donde tuvo una ligera mejoría y lideró el ascenso de 1999. Su último equipo en España fue el Drac Inca (2001-02).

17,5 puntos, 9,6 rebotes y 2,4 tapones en 136 partidos ACB. Numerazos que se explican por sí mismos.

 

 

 

 

Kenny Green en Qatar

Pero estos números no fueron suficientes para que su vida tomara un camino inesperado. Muchos lo recordaréis perfectamente. Fue una de las noticias más impactantes en el mundillo baloncestístico de los últimos años: DavidGonzález desvelaba en diciembre del 2008 en El Correo que Green, tras su retirada y mientras entrenaba a un equipo de Qatar, había pedido un crédito a un banco de allí para intentar salvar a su madre de un cáncer en Suiza.

La madre murió, a él le echaron del equipo y no pudo ir afrontando los pagos, no permitiéndole salir del país hasta que no lo hiciese. Los detalles que contaba de su vida allí (malvivir en la calle sin poder trabajar, etc.) son peliagudos.

Hubo cierto movimiento para ayudarle y se llegó a decir que, por ejemplo, jugadores como su excompañero en el Tau Jorge Garbajosa le había mandado 3.000 euros. Manel Comas, que fue quien le trajo a España en el Cáceres en 1992 y luego también le entrenó en Vitoria, también se movilizó para intentar sacarle de la complicada situación.
El asunto generó un crudo debate: ¿cómo puede estar en esa situación un profesional que ganó, aparentemente, mucho dinero en su carrera? ¿hay alguna obligación por parte de alguien de echarle un cable a una persona que ha tomado pésimas decisiones, aunque sea por motivos tan tremendos como la enfermedad de una madre? ¿no es lógico que tenga que devolver un dinero que ha pedido y que se lo reclamen?

Nada parece haber cambiado. Green sigue en Qatar y de vez en cuando, no sé cómo ni desde dónde, se asoma a su correo, para decir frases como: «Aquí continúo, luchando por marcharme del país«, responde. «He conseguido no ir a la cárcel y ahora estoy a la espera de juicio, a ver qué pasa«, añade, sin extenderse.

Foto del plantel del ascenso a ACB del CB Breogán

Pero centrémonos ahora en su etapa en el equipo lucense, el CB Breogán. En Noviembre de 1998, el breo, de LEB Oro, llama a la puerta de Kenny Green. Lo quería incorporar de inmediato para resolver sus problemas en la zona. El conjunto lucense llevaba varios intentos fallidos de retorno a la ACB y el ansiado ascenso ya se estaba convirtiendo en una obsesión. Era el lugar idóneo en el momento justo. Jugar en una competición que le iba a exigir poco a su maltrecha rodilla en una ciudad pequeña con mucha tradición baloncestística en la que jugadores foráneos siempre triunfaron.

Al término de la competición regular el conjunto breoganista finalizó en primer puesto, pero todavía faltaban las dichosas eliminatorias de Play Off. Las mismas que en años anteriores habían acabado con las esperanzas lucenses.

En cuartos superó al Ourense y en semifinales al Melilla. La final – sin nada en juego más que la honra del primer puesto – era contra el Cabitel Gijón. Los dos choques fueron intensos y de gran calidad baloncestística con tanteadores muy altos (104-97 y 102-95, ambos para los lucenses).

 

Kenny Green en su etapa en el CB Breogán

 

La maltrecha rodilla de Green le impedía ser el jugador que enamorara al baloncesto español en años anteriores pero no iba a ser un escollo para demostrar que la calidad no la había perdido. Dejaba de ser un jugador que ondeaba la bandera del espectáculo para ser un jugador más práctico. Pese a  volverse un jugador menos espectacular y limitado de movimientos por la  lesión, esto no le impidió dar muestra, por última vez, de lo que un día fue  en el último encuentro contra el Gijón. La ya ex leyenda le pasaba  el testigo al que estaba llamado a ser el nuevo crack del Baskonia, Luis  Scola, (cedido en el cabitel Gigón) de una forma muy peculiar. Le había hecho un mate “in your face”  al argentino. A la vuelta a la cancha contraria Green señaló a Scola lo que  provocó que el pívot argentino perdiese los papeles. El Breogán había  ascendido y Green tenía la oportunidad de regresar a la ACB.

El sustituto de Kenny Green en el CB Breogán. Devin Davis, a posteriori ídolo de la afición lucense

 

La temporada siguiente, Kenny sólo disputa cuatro encuentros en la ACB  hasta que fue cortado por la incorporación de Devin Davis – otro de los ídolos de la afición lucense – .

El Drac Inca  se fija en él para su proyecto en LEB. Llega para sustituir a Larry  Richardson y allí fue el lugar donde dio punto final a su carrera. Su rodilla  había dicho hasta aquí.

Una historia apasionante, que todavía continúa, para un jugador impresionante. Tan impresionante como su recuerdo en los aficionados lucenses.

 

 

 

 



Tino

Informático por casualidad, emprendedor por iniciativa. Cofundador de Cafe Dixital (cafedixital.com). Me gusta el deporte y la naturaleza. Escribo por pasión en bloginterference.com, somosbreogan.org, sdcastroverde.com, taller.masoucos.org, cafedixital.com y otros

3 Respuestas

  1. pimendez dice:

    Gran artículo como siempre, Don Tino. Me ha llegado. Sabía de los problemas de este gran jugador pero no sabía cómo seguía el tema. A ver si te prodigas más porque es una gozada leer tus artículos.

  2. rouquinho dice:

    Gran artigo, a verdade é que sempre é unha boa lembranza falar daquel ascenso do 99… E unha mágoa que Kenny acabase así! A ver se a vida lle devolve a oportunidade de voltar a Lugo de visita algún día. Seguro que sería ben recibido!
    Só un pequeno detalle… O Breo naquela tempada non quedou primeiro en liga regular, senon terceiro. O primeiro foi Badaxoz e o segundo Melilla, dándose o caso de que ascenderan o terceiro (Breogán, á postre campión da LEB) e Cabitel Xixón (que sendo cuarto e perante a temperana eliminación do que fora primeiro na fase regulara, Badaxoz, tivo vantaxe en tódala fase de playoffs). Nós xogamos o primeiro partido en Melilla (perdemos), o segundo tamén na cidade autónoma (gañamos logo de remontar) e os dous seguintes en Lugo, o venres gañando de 20 nun gran partido e o domingo ao mediodía… Pois iso… Que partido aquel…

  1. 20 mayo, 2016

    […] Anthony Green – Kenny […]

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